HOMENAJE A NUESTROS ANTEPASADOS…

«LEDEA

LIÉDENA BACUS»

«DOLIA», UN PROYECTO DE I+D EN LA BODEGA DE LIÉDENA

En 2015 La Bodega de Liédena obtuvo una beca para un proyecto de investigación y desarrollo, un proyecto que se ejecutó en homenaje a nuestros antepasados los romanos que habitaron por estas fértiles tierras por el siglo II A.C.

El cultivo de la vid y elaboración de vino se viene realizando en Liédena desde la época romana. A 3 km. de la Bodega se encuentran los restos de la «Villa Romana de Liédena». En ella se han encontrado restos de “dolias”, recipientes cerámicos donde en la época romana se guardaba el vino y otros productos alimentarios como el aceite y los cereales. Esta forma de conservar el vino se fue perdiendo paulatinamente, de forma que no hay datos del uso reciente de recipientes cerámicos para conservación y crianza. Por ello aparece el recipiente llamado «dolia» en el título del proyecto.

El objetivo general del proyecto se centró en la obtención de vinos de una alta calidad diferenciada a través de su crianza en recipientes cerámicos, por lo que adquirimos 14 tinajas de terracota con 190 litros de capacidad en las que hicimos la crianza (12 meses)  de un vino de variedad Garnacha, el cual llamamos “Ledea Liédena Bacus” una edición especial de la que salieron 3.156 exclusivas y numeradas botellas.

 

OBJETIVOS DE «DOLIA»

Los objetivos específicos del proyecto fueron:

  • Comprobar el potencial que tienen los envases cerámicos para la crianza de vinos tintos comparados con los envases tradicionales de madera de roble.
  • Conocer del proceso de crianza en recipientes cerámicos en comparación con las barricas de roble para su aplicación posterior a futuras mejoras del mismo, tanto en calidades como coste.

Este proyecto, homenaje a nuestros antepasados, pretende recoger esta tradición perdida, a través de la innovación, aportando las modernas técnicas de conservación y análisis que permitan recuperar una forma diferente de elaboración de vino bajo los estándares actuales de vinos de calidad.

El uso de materiales cerámicos y similares es una inquietud en el sector que con diferentes materiales, como algunos tipos de cemento especial, terracota y otros materiales cerámicos) se va probando en varios países (Francia e Italia) desde hace varios años.

SOSTENIBILIDAD EN EL PROYECTO

La producción de envases cerámicos es más sostenible que el uso de madera como contenedores de vino, no sólo por el material requerido en la producción del envase, sino y principalmente por el problema que suponen los envases una vez utilizados. Este estudio ayudó a dar a conocer el tiempo de vida útil de los dos materiales. En todo caso independientemente del ciclo de vida; los materiales en sí mismos, su producción y el residuo después de uso son netamente diferentes en un caso y otro. A sumar, el ahorro y mejora de calidad de las aguas residuales que produce la limpieza de uno y otro material.

En la mayoría de mercados, los consumidores demandan desde hace algunos años vinos con menos gusto a madera; la variedad, la zona la frescura y la fruta son muchos de los elementos que se exigen hoy a los vinos. La presunta estandarización del gusto a madera, que según algunos consumidores enmascararía en algunos casos las calidades del propio vino, su variedad y su zona de producción no se aprecian tanto como hace años, que constituían una seña de identidad para muchos vinos con pretensiones de calidad.

Hoy, un público más exigente reclama vinos que expresen más su identidad y no un carácter aportado por elementos externos que cualquier productor con medios económicos puede aportar a su producción. De hecho, grandes productores de las marcas más reconocidas del mundo están investigando en este tipo de envases en varias zonas vinícolas prestigiosas del mundo. Es de hecho uno de los mayores focos atención en el mercado por su novedad y sus posibilidades potenciales futuras.